El jueves pasado, cuando el presidente chino, Hu Jintao, entró en el escenario del Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, seguido en fila india de los más altos líderes del Partido Comunista Chino (PCCh) para inaugurar el XVIII congreso del PCCh.

El jueves pasado, cuando el presidente chino, Hu Jintao, entró en el escenario del Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, seguido en fila india de los más altos líderes del Partido Comunista Chino (PCCh) para inaugurar el XVIII congreso del PCCh

El expresidente Jiang Zemin y otros influyen para designar nuevos líderes

El presidente chino Hu Jintao y el expresidente Jiang Zemin. / JASON LEE (REUTERS)
El jueves pasado, cuando el presidente chino, Hu Jintao, entró en el escenario del Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, seguido en fila india de los más altos líderes del Partido Comunista Chino (PCCh) para inaugurar el  XVIII congreso del PCCh, un hombre mayor le seguía justo detrás con paso vacilante. No era ninguno de los otros ocho miembros del todopoderoso Comité Permanente del Politburó sino un anciano de 86 años que mantiene una gran influencia sobre los líderes a pesar de que no ocupa ningún cargo formal en el poder desde hace una década: Jiang Zemin, presidente de China hasta marzo de 2003, cuando entregó el testigo a Hu Jintao.

Jiang caminaba acompañado de un asistente, que le ayudó a sentarse entre Hu y el primer ministro, Wen Jiabao, tras la mesa que cruzaba el escenario de lado a lado bajo un gran símbolo de la hoz y el martillo. Los más de 2.200 delegados del PCCh, llegados de todo el país, aplaudían con fervor.

Del cónclave —la más importante cita política china, que tiene lugar cada cinco años—, saldrá como secretario general del partido el actual vicepresidente del país, Xi Jinping, en sustitución de Hu Jintao. Xi ascenderá a la presidencia de China en la sesión anual del Parlamento en marzo próximo. El congreso decidirá la composición del Comité Central del PCCh —integrado por unos 200 miembros—, que a su vez elegirá al Politburó (25 miembros) y el Comité Permanente del Politburó, ahora integrado por nueve personas, que podrían quedar en siete.

En teoría, los delegados que participan en el congreso van a elegir a la próxima generación de mandatarios; pero, en realidad, los nombramientos de los altos dirigentes llegan hechos. Han sido decididos previamente por los actuales líderes y otros jubilados, en un proceso secretista, marcado por duras negociaciones entre las diferentes facciones del PCCh, en las que los ancianos del partido, y, en especial, Jiang Zemin, han tenido mucho que ver.

Jiang permaneció fuera de los focos durante varios años tras el congreso de 2007, pero en el año que ha precedido al actual cónclave se ha implicado con vigor en la vida política y ha repetido las apariciones públicas, a pesar de los rumores sobre su salud, que llevaron el año pasado a una televisión de Hong Kong a anunciar que había muerto.

En la misma mesa que los miembros del Comité Permanente y del Politburó, no solo se encontraba Jiang Zemin, sino también otros ancianos como el ex primer ministro Li Peng, de 84 años, y el veterano revolucionario Song Ping, de 95, quien recomendó la entrada de Hu Jintao en el Comité Permanente cuando el hoy presidente solo tenía 49 años.

El lugar privilegiado que ocupaban en el escenario los ancianos pone de manifiesto la tradicional deferencia del partido hacia los líderes jubilados y el papel trascendental que tienen estos en la elección de los futuros dirigentes. Pero también revela la falta de transparencia y el fracaso a la hora de institucionalizar los procesos de sucesión mediante elecciones abiertas u otros métodos. El poder de los ancianos del partido, un grupo eminentemente conservador, es también percibido como un freno a reformas que pueden reducir su influencia o dañar sus intereses económicos.

No está clara la lista detallada de estos dirigentes en la sombra, según reconocen, incluso, algunos informes del Gobierno de EE UU, pero entre ellos figuran, además de Jiang Zemin, exlíderes cercanos a él como el exvicepresidente Zeng Qinghong.

Zeng, mano derecha de Jiang Zemin durante el mandato de este, tuvo un papel decisivo en el nombramiento de Xi Jinping como futuro líder del PCCh y presidente de China. Xi era muy popular entre muchos de los ancianos.

Tras dejar la secretaría general del PCCh en 2002, Jiang Zemin mantuvo durante dos años la de la Comisión Militar Central, algo que podría hacer también ahora Hu Jintao. Además de Xi, Jiang respalda a cuatro de los potenciales candidatos al Comité Permanente del Politburó que saldrá del 18º congreso, que finaliza el miércoles.

Jiang Zemin ha participado activamente en el diseño del futuro Comité Permanente. Ayudó en la elaboración de una “lista preferida” de siete miembros, según aseguran fuentes cercanas a altos dirigentes del partido sin identificar citadas por la agencia Reuters.

Garantizar la promoción de los protegidos bruñe las credenciales del líder jubilado, garantiza su influencia en los asuntos de Estado y le protege a él y su familia de posibles investigaciones sobre corrupción o irregularidades cometidas durante su mandato.

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Me llamo Julián Flores, soy consultor de seguridad como tambien Director de Seguridad habilitado por el Ministerio de Interior y profesor acreditado por la Dirección general de la Policia y la Dirección General de la Guardia Civil para impartir formación en Centros Habilitados de Seguridad Privada de formación de personal de seguridad privada, como experto univesitario en Dirección de Seguridad Integral. Con estudios de Economia y Relaciones Laborales.Me interesa el mundo de las empresas de seguridad, de los recursos humanos y de la mejora en la dirección de equipos de trabajo.

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